Meses después, recibí una llamada de Nadia.
—El tribunal aprobó el acuerdo —dijo—. Y hay algo más.
—¿Qué?
—La fiscalía aceptó la documentación financiera. Delia enfrentará cargos por malversación y fraude. Martin cooperó plenamente, así que su situación será distinta.
Me quedé mirando por la ventana del nuevo estudio.
El viejo edificio de mi abuelo ya no parecía abandonado.
Habíamos restaurado los antiguos equipos de impresión. Las paredes estaban llenas de obras de artistas locales y, en el piso superior, varios diseñadores jóvenes trabajaban en sus proyectos.
El letrero había sido restaurado.
EMIL COLE PRINTING
Debajo había una nueva línea:
Cole Creative Arts Center.
—¿Y Priya? —pregunté.