parte 2

Luego miró a Isabela.

“Y te rendirás porque aún crees que hay algo que vale la pena salvar dentro de mí.”

La mirada de mi madre se suavizó.

Por un terrible segundo, pensé que tenía razón.

Ella caminó hacia él.

—Isabella —advertí.

Ella no se detuvo.

Salvatore sonrió.

Entonces ella lo abrazó.

Su expresión cambió.

“¿Me perdonas?”

—No —susurró ella.

Apretó el gatillo que llevaba escondido bajo la manga.

Se activó un pequeño dispositivo de pulsos electromagnéticos.

El detonador en la mano de Salvatore se apagó.

Vincent fue despedido.

La bala impactó en el hombro de Salvatore.

Crucé la habitación y arranqué a Lily de la silla mientras Matteo se abalanzaba sobre nuestro padre.

El chaleco explosivo no detonó.

Salvatore gritó cuando los agentes inundaron la casa.

Esta vez, lo encadenaron con unas cadenas lo suficientemente fuertes como para un rey.

Lily me tocó la cara.

“Olvidaste tus colores.”

Me reí entre lágrimas.

“Supongo que sí.”

Abrió su caja de pinturas.

"Sentarse."

Y mientras los agentes federales se llevaban a rastras al artífice de nuestro sufrimiento, mi hija volvió a pintar una mariposa azul en mi frente.

# **PARTE 8 — EL HOMBRE DESPIADADO QUE SE CONVIRTIÓ EN PADRE**

Un año después, la mansión Romano ya no pertenecía al miedo.

Los guardias armados permanecieron en el lugar, pero sus armas estaban escondidas.

Los pasillos de mármol aún brillaban, pero ahora unas diminutas huellas dactilares marcaban las ventanas inferiores.

El refrigerador estaba cubierto de dibujos infantiles.

Una huella de mano roja decoraba una pared porque Lily insistía en que era "arte importante".

Nunca lo quité.

Salvatore Romano recibió siete cadenas perpetuas consecutivas. Su testimonio destruyó los últimos vestigios de la red que había construido.

Vincent se convirtió en director de una fundación privada creada con los bienes de Romano recuperados legalmente. La fundación brindaba apoyo a niños cuyas familias habían sido perjudicadas por el crimen organizado.

Bautizó su primer refugio como **La Casa Sofía**.

Matteo necesitó meses para poder caminar sin bastón.

Nunca recuperó su antiguo puesto.

En cambio, se convirtió en profesor en la escuela de la fundación, donde ningún alumno sabía que una vez había regresado de entre los muertos.

Elena descubrió quién era realmente, más allá de los nombres falsos y los recuerdos robados.

Siguió siendo la madre de Lily en todos los sentidos importantes.

Mi relación con Elena cambió poco a poco.