Madrastra se burló de mi vestido hecho mano

Parte 1: El sueño y el esfuerzo
Una chava se preparaba para un evento súper importante (la boda de su hermano). Como no tenía lana (dinero) para comprar un vestido de marca en una boutique cara, decidió aventarse el tiro y diseñarlo ella misma. Pasó semanas cosiendo a mano, cuidando cada detalle, cada bordado y cada costura con mucho amor y paciencia. Le quedó una joya de vestido.
Parte 2: La llegada a la fiesta
El día del evento, la chava llegó muy emocionada luciendo su vestido. Se sentía orgullosa e increíble. Sin embargo, en cuanto la vio su madrastra (una mujer bastante presuntuosa, clasista y villana), la miró de arriba a abajo con cara de fuchi y empezó el drama.

Parte 3: La burla pesada
Frente a varios invitados y en tono burlón, la madrastra se empezó a mofar de ella diciendo: “¿Y esa garra qué? Se nota que lo hiciste tú sola con retazos de la tienda de la esquina, qué oso (qué vergüenza) venir vestida así a una boda de clase”. Quería hacerla sentir menos y dejarla en ridículo delante de todos.

Parte 4: El coraje y la humillación
La chava se sintió súper mal, le dieron ganas de llorar y de salir corriendo del lugar. La madrastra siguió echándole mala vibra, presumiendo que su propio vestido le había costado miles de pesos en una tienda de prestigio y que el de la chava parecía “trapito de cocina”.