Sentí que mi mente iba a mil por hora. Siempre había pensado que Ethan era ambicioso, tal vez demasiado. ¿Acaso ocultaba algo más oscuro? «Pero siempre ha sido tan… cuidadoso».
El agente frunció el ceño. "Tener cuidado no implica ser inocente".
Cuando asimilé el peso de sus palabras, me di cuenta de algo con fuerza: ¿realmente solo estaba celebrando el cumpleaños de su madre, o tenía otros motivos para dejarme?
Sección 5
Mientras la enfermera me ajustaba la vía intravenosa, sentí una oleada de pavor. —¿Puede decirme qué quiere saber el agente? —pregunté con voz temblorosa. Ella vaciló, con una expresión de evasión en la mirada.
—Es solo un trámite —murmuró—. Están preguntando por tu marido, Ethan.
Respiré hondo. “He oído que podría estar involucrado en algo… serio. ¿Es cierto?”
La enfermera miró a su alrededor antes de bajar la voz. —Se encontraron cosas en su coche. Cosas incriminatorias.
¿Incriminatorio? ¿Qué quieres decir?
Se mordió el labio. “Documentos, recibos… cosas que podrían vincularlo con actividades ilegales”.
Mi corazón se aceleró. "¿Entonces, está en problemas?"
“Sospechan que está involucrado en un fraude relacionado con el negocio familiar. No debería decir mucho, pero…”
Negué con la cabeza, apretando las sábanas. —No, solo estaba… celebrando el cumpleaños de su madre. Eso es todo.
La realidad me golpeó como una bofetada. ¿Cómo podía estar de fiesta mientras yo luchaba por mi vida? El dolor en el abdomen se intensificó, pero no era solo físico; se me clavaba en el pecho.
—Él… él no me haría eso —susurré, pero mi voz flaqueó.