La Nota De Su Nieta En El Aeropuerto La Hizo Huir Antes Del Vuelo-lbsuong

Dos vestidos.

Un suéter.

Medicinas.

Una fotografía vieja de su esposo.

Diego sacó la fotografía, la miró y la volvió a dejar sobre la cama.

—No hace falta que cargues con cosas tristes.

Rosa no discutió.

Esperó a que él saliera del cuarto y metió la foto dentro de un bolsillo lateral.

No sabía por qué le importaba tanto llevarla.

Tal vez porque cuando una persona empieza a perder su casa, necesita esconder al menos un pedazo de memoria en alguna parte.

El camino al aeropuerto fue silencioso.

Camila iba en el asiento trasero junto a Rosa.

Diego manejaba.

La radio sonaba baja.

Rosa notó que la niña tenía las manos metidas dentro de las mangas de su chamarra.

—¿Tienes frío? —susurró.

Camila negó con la cabeza.

Luego, sin mirar a su padre, rozó con su rodilla la rodilla de Rosa.

Fue un gesto mínimo.

Un aviso sin palabras.

Diego lo vio por el espejo.

—Camila, siéntate bien.

La niña obedeció al instante.

En el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, todo parecía demasiado vivo para el miedo que Rosa llevaba dentro.

Había familias con globos, turistas arrastrando maletas enormes, señores cargando cajas envueltas en plástico y niños corriendo como si una terminal fuera un patio.

Los anuncios por altavoz se mezclaban con el golpe constante de ruedas sobre el piso.