—Necesito hacerle algunas preguntas, señora —dijo con un tono formal pero urgente—. Se trata de su marido.
Miré al oficial, luego al médico. El pánico me invadió. "¿Qué quiere decir?"
“Hemos recibido informes… sobre el paradero de Ethan esta noche.”
Antes de que pudiera responder, el agente continuó: "Necesitamos saber dónde estaba él cuando usted se puso de parto".

Sección 4
La presencia del oficial se sentía como una oscura nube de tormenta que se cernía sobre lo que se suponía que sería uno de los días más felices de mi vida. —¿Ethan? Él… él fue a la fiesta de cumpleaños de su madre —balbuceé, con la confusión oprimiéndome el pecho.
—¿Estás seguro? —preguntó. Su mirada no vaciló—. Hay graves acusaciones en su contra: fraude relacionado con el negocio familiar.
¿Fraude? Se me revolvió el estómago al oír la palabra. «No, eso es imposible. Él no haría eso». Negué con la cabeza, intentando descartar la idea, pero mi corazón se aceleró al empezar a atar cabos.
—Necesitamos su ayuda, señora Blake —insistió el agente—. Cualquier información que tenga sería de gran valor.