El desconocido me pidió que fingiera que estaba durmiendo sobre su hombro durante el vuelo... pero cuando aterrizamos, descubrí que era el empresario más poderoso de México y que mi exmarido ya me estaba buscando.

No es manipulación.

Solo cansancio... y un miedo que se sentía dolorosamente real.

Entonces Valeria acomodó a Sofía en sus brazos y apoyó lentamente la cabeza de Sofía sobre su hombro.

El cambio fue instantáneo.

El joven colgó el teléfono.

Las dos chicas dejaron de mirar fijamente.

La mujer enfadada que estaba detrás de ellos se dio la vuelta.

Alejandro dejó escapar un suspiro silencioso.

"Gracias…"

Valeria tenía la intención de marcharse después de unos segundos.

Pero el cansancio la venció antes de que pudiera hacerlo.

Cayó en un sueño profundo.

Cuando volvió a abrir los ojos, el avión ya estaba descendiendo hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.

Alejandro no se movió.

Se quedó exactamente en la misma posición para no despertarla.

"Dormiste casi dos horas", dijo con una leve sonrisa.

Valeria se sentó rápidamente.

"Lo siento mucho. Debes tener el hombro completamente entumecido."

Soltó una risita suave.

"Créeme, he pasado por cosas peores."

Poco antes del aterrizaje, una azafata se les acercó discretamente.

"Señor Montenegro, su equipo de seguridad le espera en el andén."

Los ojos de Valeria se abrieron de par en par.

¿Equipo de seguridad?

Alejandro cerró los ojos por un segundo, como si esperara posponer ese momento.

Entonces la miró.

"Realmente no sabes quién soy, ¿verdad?"

Ella negó con la cabeza lentamente.

"Soy Alejandro Montenegro."

El nombre la impactó como un rayo.

En México, todo el mundo conocía a la familia Montenegro.

Eran dueños de uno de los imperios empresariales más poderosos del país: tecnología, bancos digitales, bienes raíces, hospitales privados y fundaciones educativas.

Alejandro Montenegro fue uno de los empresarios más influyentes y reservados de México.

"¿Eres... ese Alejandro Montenegro?"

Asintió con una sonrisa cansada.

"Y eres la primera persona en meses que me trata como a un pasajero normal."

Antes de que Valeria pudiera contestar, su teléfono vibró.

Parte 2: