Mi esposo empacó una maleta para irse con otra mujer y me dijo: “Si tanto te molesta, divórciate”.-lbsuong

PARTE 2

Andrés regresó el lunes más temprano de lo esperado.

Entró con la maleta negra en la mano, oliendo a perfume dulce y con el rostro cansado de quien no había dormido precisamente solo.

Dio 3 pasos hacia la sala y se quedó inmóvil.

Sus cosas estaban junto a la puerta.

4 cajas grandes.

2 maletas deportivas.

Su cafetera envuelta en plástico de burbujas.

Todo ordenado por categoría.

Mariana estaba en la cocina, tomando café negro como si fuera cualquier lunes.

—¿Qué demonios es esto? —preguntó Andrés.

—Tus cosas.

Él soltó una risa nerviosa.

—Mariana, no seas ridícula.

Ella dejó la taza sobre la barra.

—Lucía Mercado va a presentar la demanda esta semana. Su despacho te notificará.

La palabra “demanda” le borró la arrogancia de la cara.

—¿Fuiste con una abogada?

—El sábado en la mañana. Mientras tú disfrutabas el jacuzzi con Fernanda.

Andrés se quedó callado.

Mariana lo miró por primera vez sin miedo.

—Leí tus mensajes. Vi la cuenta secreta. Las transferencias. Los hoteles. Las joyas. Todo.

Él apretó la mandíbula.

—No tenías derecho a revisar mis cosas.

—Y tú no tenías derecho a usar nuestro dinero para financiar tu fuga.

La maleta cayó al piso con un golpe seco.

Durante años, Andrés había sabido torcer cualquier discusión. Si Mariana preguntaba, era intensa. Si dudaba, era insegura. Si lloraba, era dramática.

Pero ahora no había lágrimas.

Solo documentos.

—¿Y dónde quieres que me vaya? —preguntó, ya sin tanta fuerza.