Llegué a mi rancho con mis hijos y encontré una fiesta ajena...-lbsuong

PARTE 2

Cuando los invitados empezaron a cantar Las Mañanitas, Diego supo que había llegado el momento. Patricia estaba frente al pastel, con la tiara brillando al sol y una sonrisa de triunfo que parecía ensayada.

Una mujer grababa con el celular. Otro invitado sostenía un cuchillo plateado para que ella hiciera el primer corte. Todos la miraban como si fuera la dueña de un imperio.

Diego bajó de la camioneta y les dijo a sus hijos: —Vengan conmigo. Emiliano caminó serio. Mateo iba con los ojos enormes, entre asustado y emocionado.

A cada paso, las voces se fueron apagando. Primero una persona dejó de cantar. Luego otra. Después todo quedó en silencio, excepto el

aire caliente moviendo los globos. Patricia abrió los ojos y al verlos acercarse perdió la sonrisa. —¿Qué cree que está haciendo? —

preguntó. Diego se detuvo frente a la mesa. —Vine a entregarle su regalo. Patricia frunció el ceño. —No sea ridículo. Ya llamé a la policía.

—Qué bueno —respondió Diego—. También yo necesito hablar con ellos. La mujer quiso recuperar el control. —Invitados, por favor, no se