La Flor De Plástico Que Reveló El Robo De Una Hija-lbsuong

La envidia es querer lo que otro tiene.

Lo mío era peor: era ver que mi hija sí sabía amar en público, solo que no conmigo.

Entonces Javier carraspeó.

—Y ahora… para doña Tere.

La energía cambió.

No se detuvo por completo, pero se volvió más baja, más torpe.

Fernanda caminó hacia mí con una bolsita pequeña.

La sostuvo con dos dedos.

Adentro había una flor de plástico color rosa, rígida y brillante, de esas que venden en el súper junto a las cajas.

Venía con una tarjeta genérica.

La abrí.

Decía: “Feliz Día de las Madres.”

Abajo, con la letra de mi hija: “Gracias por todo, mamá.”

Gracias por todo.